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Cita del día

lunes, 29 de junio de 2015

El encanto lírico-épico del perdedor. The Loser

En algunos lugares al perdedor lo dotan de cierto estatus, o incluso lo consideran como algo parecido a una clase social. Resulta una figura con cierto encanto a pesar de que representa algo que la gente suele despreciar. Es la simpatía que despiertan los que sufren, como cuando ves una pelea e inconscientemente te decantas por el inferior. Esto los escritores lo saben. Muchas veces para sus novelas buscan a protagonistas de esta índole.
Son individuos, que con sus contradicciones, sus luchas interiores, y el tormento que han de soportar, resultan para un escritor, mucho más suculentos que otro personaje más fácil-sencillo, ya que cualquiera que haya tenido una vida regalada, tiene menos sustancia, como esas gallinas viejas que han estado en todos lados, han sufrido de todo, han comido de todo, pero no hay caldo mejor.
Algunos autores han escrito sus mejores obras con este tipo de protagonistas que tanto juego dan. Así a bote pronto pienso en Bukowski y su realismo sucio, o en Céline y su "Viaje al fin de la noche", o en Lowry bajo el volcán o en Kurtz río arriba...
En el cine de Hollywood, el perdedor se puede decir que constituye un personaje arquetípico de ciertas películas. Por ejemplo en el cine negro, el detective que investiga el caso, muchas veces reúne este perfil. En general, son cierto tipo de héroes, capaces de las hazañas más increíbles pero que no han sabido adaptarse a la sociedad (o no les ha interesado). De hecho estas personas tienen una legión de seguidores.
Por contra en algunos lugares como EE.UU (ahora que nos han exportado su cultura, ya es igual en todos los sitios), a partir de la High School ya comienzan a dar importancia al término “loser”.
E incluso en las series infantiles actuales, donde ya aleccionan a los niños, sobre esta sociedad capitalista, tan competitiva en la que van a tener que sobrevivir, encaminan a los niños a que cada uno cumpla con su papel. Cuando por ejemplo en una serie de televisión, definen los personajes de una pandilla, y a cada uno le atribuyen un arquetipo, el estudioso-intelectual, el gamberro-aventurero, la "chica", el fuerte, ya suele haber alguno de los personajes que lo interpreta. Ese personaje introvertido, que muchas veces arrastra un pasado que lo marca y del que no se puede desprender.
Por ejemplo en una serie infantil como Bob Esponja , un dibujo animado como Calamardo no cesa de repetir que es un "loser".
Muchas veces se utiliza como un insulto, y se utiliza para quien no se ciñe a cierto convencionalismo (ganar mucho dinero). Pero hay una paradoja que quienes usan el término de modo despectivo nunca descubrirán y es que hay gente, que simplemente, no le interesa vivir sometida al dinero y por lo tanto se convierten en perdedores a sabiendas.


Para los escritores y en general los que tenemos inquietudes, los perdedores resultan simpáticos, y mantienen el encanto, porque todos en algún aspecto de nuestra vida lo somos. Y a veces incluso anhelamos en nuestras más oscuras fantasías, ser esos tipos inadaptados e irreductibles, porque es nuestra manera de diferenciarnos de la gran masa, sin identidad ni iniciativa. Personalmente el dinero sólo sirve para una cosa, y es para conseguir tiempo. Tiempo para uno mismo, para disfrutar de la vida y para poder realizar tus sueños. Para poder crear, y escribir, y dibujar, y leer, y estar con las personas que quiero, y acercarme a la naturaleza, y tambien para disfrutar de la belleza. La belleza en general, y también la belleza que el hombre ha creado por medio de sus obras. En fín, yo en mi mundo soy quien reina, y soy feliz, y para otros la competitividad y el estrés. Y la estupidez. Un abrazo.
Fotografía propia del palais de Tokio en París, retocada.